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Cómo revisamos un taladro de percusión de segunda antes de venderlo

Inducido, carbones, prueba de carga y calibración paso a paso

Publicado el 14 de marzo de 2025 Por Andrés Thiago Montenegro Ponce, técnico de taller

Un taladro de percusión usado llega al banco de trabajo con su propia historia: horas de obra, polvo de concreto en los conductos de ventilación, carbones a medio gastar y, casi siempre, un portabrocas que ha trabajado más de la cuenta. Antes de ponerlo en el catálogo, en nuestro taller de Lima lo desarmamos por completo. No hay atajos aquí: si no abrimos la carcasa, no sabemos qué estamos vendiendo.

Inspección del inducido y los rodamientos

Lo primero es mirar el inducido con luz directa. Buscamos delgas quemadas, aislamiento vencido o excentricidad en el colector. Un inducido con chispas excesivas al girar suele delatar carbones mal asentados o un bobinado ya castigado, y eso no se arregla con una limpieza. También revisamos los rodamientos: cualquier juego axial o ruido seco al girar a mano significa reemplazo, porque un rodamiento vencido termina dañando el eje y el soporte del portabrocas.

Carbones, estator y cableado

Los carbones gastados son lo más común en equipos de obra. Los medimos y, si están por debajo del mínimo, se cambian por un par nuevo del mismo grado. Después medimos la continuidad del estator para descartar cortes internos y revisamos el estado del cable de alimentación y del interruptor, dos piezas que en obra sufren tirones y polvo. Un cable pelado o un interruptor que no enclava bien son motivo de reemplazo inmediato, nunca de parche.

Prueba de carga real con broca de concreto

Con la máquina ya montada en el banco, hacemos una prueba de carga de veinte minutos perforando concreto con broca de widia. No basta con encenderla y escuchar el motor: hay que exigirle impacto y potencia sostenida. Durante la prueba medimos consumo eléctrico y temperatura en la carcasa. Si el motor se calienta de más o el impacto se pierde a los pocos minutos, el equipo no sale a la venta.

Calibración y ficha técnica

Al terminar, calibramos el portabrocas, limpiamos el sistema de ventilación y verificamos el selector de modo (rotación, percusión, percusión con giro). Solo entonces redactamos la ficha técnica: desgaste real de carbones, accesorios incluidos, observaciones del banco y garantía escrita de funcionamiento. Esa ficha acompaña al equipo cuando lo entregamos, porque un maestro de obra o un ebanista merece saber exactamente qué está comprando.

Si quieres ver el criterio con el que revisamos otros equipos del catálogo, tenemos una guía similar sobre amoladoras angulares de segunda. Y si tu taller necesita asesoría para elegir el modelo según el trabajo, puedes escribirnos desde la página de contacto.

Cómo revisamos un taladro de percusión de segunda antes de venderlo

Cuando publicamos un taladro de percusión usado, la palabra reacondicionado no es un adorno comercial. Significa que el equipo pasó por banco, que se abrió, que se midió y que hay un registro escrito de lo que se encontró. Aquí aclaramos qué cubre ese proceso y qué queda fuera, para que nadie compre con una expectativa que no corresponde.

Después del banco de trabajo: cómo pedirnos ayuda con tu taladro de percusión

Cómo revisamos un taladro de percusión de segunda antes de venderlo

Un taladro de percusión reacondicionado no termina su historia cuando sale del taller. Sabemos que muchos de estos equipos vuelven a trabajar en obra civil, en instalaciones eléctricas o en talleres de carpintería donde el polvo y el uso continuo son la norma. Por eso el soporte que damos después de la venta es tan importante como la revisión de inducido y el cambio de carbones que hicimos antes. Si algo no cuadra con la ficha técnica que entregamos, queremos saberlo.

Consulta técnica

Escríbenos con el modelo y el número de ficha

Cuando un taladro de percusión empieza a chisporrotear, pierde fuerza en modo percusión o el portabrocas queda con juego, lo primero que pedimos es el modelo y el número de ficha técnica que acompañó la venta. Con esos datos revisamos qué se cambió, qué carbones se instalaron y qué desgaste se registró en la prueba de carga. La respuesta llega por correo a info@useddctools.com y suele resolverse en el mismo día hábil.

Garantía escrita

Revisión del funcionamiento acordado

La garantía de funcionamiento por escrito cubre lo que declaramos en la ficha: potencia sostenida, impacto en modo percusión y continuidad del estator. Si el equipo falla en ese marco, coordinamos una nueva prueba de carga en banco y decidimos entre recalibrar o reemplazar la pieza afectada. No prometemos milagros sobre desgaste estético, pero sí respondemos por lo que firmamos.

Repuestos y accesorios

Carbones, portabrocas y cable de alimentación

Con el uso, los carbones vuelven a gastarse y el cable de alimentación se maltrata en obra. Podemos orientarte sobre qué carbón corresponde a tu modelo, cómo verificar el estado del interruptor y cuándo conviene cambiar el portabrocas en lugar de seguir ajustándolo. Escríbenos indicando el modelo y una foto del estado actual si quieres una opinión más precisa.

Tiempos de respuesta que manejamos

  • Consultas por correo: respuesta el mismo día hábil en horario de taller, o al día siguiente si llega por la tarde.
  • Casos de garantía: revisión inicial en un plazo de dos días hábiles desde que recibimos el modelo y la ficha.
  • Coordinación de revisión en banco: se agenda según disponibilidad del taller, normalmente dentro de la misma semana.

Si tu consulta es sobre un taladro de percusión que aún no has comprado, revisa primero la guía del proceso de reacondicionamiento y luego escríbenos con el modelo que tienes en mente.

Para dudas que se resuelven mejor conversando, también puedes llamarnos al 1352740 o escribir a info@useddctools.com. Si prefieres dejar tus datos y el detalle del equipo, usa el formulario de contacto y te respondemos con los pasos concretos.

Cómo revisamos un taladro de percusión de segunda antes de venderlo

Técnico reacondicionador de herramientas eléctricas

Lleva catorce años desarmando máquinas en el taller de Lima. Empezó reparando taladros de percusión para cuadrillas de obra en Cuzco y hoy se encarga de la revisión de inducidos, el cambio de carbones y las pruebas de carga de cada equipo que entra al catálogo. Cuando un taladro llega con delgas quemadas o rodamientos con juego, es él quien decide si vale la pena reacondicionarlo o descartarlo. También redacta la ficha técnica que acompaña a cada máquina, con el desgaste real medido y los accesorios que se entregan.

Para consultas sobre el estado de un equipo usado, la revisión de un taladro propio o el proceso de reacondicionamiento, escribe a info@useddctools.com o llama al 1352740. Atiende en el taller de Av. Emilia Alanis # 736 Hab. 241, Aguirre Este, Cuzco.

Cómo revisamos un taladro de percusión de segunda antes de venderlo

El equipo que desarma, mide y firma la ficha técnica de cada taladro de percusión usado antes de que salga del taller en Lima.

Revisión de motores

Andrés Thiago Montenegro Ponce

Desarma la carcasa y revisa el inducido buscando chispas excesivas, delgas quemadas o rodamientos con juego. Es quien decide si un taladro de percusión usado merece entrar al proceso o se descarta. Lleva años midiendo continuidad de estator y cambiando carbones gastados en máquinas que vienen de obra.

Pruebas de carga

Ing. Allison Ocampo Álvarez

Monta cada equipo en banco y ejecuta la prueba de carga real con broca de concreto durante veinte minutos, midiendo consumo y temperatura. Si el impacto falla o el motor se calienta antes de tiempo, el taladro vuelve a revisión. También valida el estado del cable de alimentación y del interruptor.

Calibración y acabado

Dn. Bautista Mayorga Guajardo Hijo

Se encarga de calibrar el portabrocas, limpiar el sistema de ventilación y verificar que el eje no tenga excentricidad. Revisa que los accesorios incluidos coincidan con lo que se anuncia y que la máquina quede lista para trabajar sin sorpresas en el primer uso.

Ficha técnica y garantía

Ariadna Ybarra Muñoz

Redacta la ficha técnica con el desgaste real de cada taladro de percusión, los accesorios que van en la caja y la garantía escrita de funcionamiento. Explica al comprador qué esperar del equipo según el trabajo que tenga en mente, sin adornos ni promesas que el banco de trabajo no pueda sostener.

Cada persona firma la parte del proceso que le toca. Si algo no pasa la prueba, no se vende: se corrige o se retira del catálogo.

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