Inducido y estator medidos, no solo mirados
Antes de aprobar cualquier taladro de percusión o amoladora angular, desarmamos la carcasa e inspeccionamos el inducido en busca de delgas quemadas, chispas excesivas o rodamientos con juego. Medimos continuidad del estator y aislamiento con instrumento, no a ojo. Si el bobinado no da los valores correctos, el equipo no entra al catálogo.
Carbones y rodamientos cambiados según desgaste real
Los carbones gastados son la causa más común de pérdida de potencia en una sierra circular o un taladro de banco. En lugar de “limpiarlos y ver qué pasa”, los reemplazamos cuando la medición lo indica, igual que los rodamientos con holgura. Es la diferencia entre una máquina que aguanta una jornada completa de corte y una que se calienta a la hora.
Prueba de carga en banco con vatímetro
Un motor puede arrancar en vacío y fallar bajo esfuerzo. Por eso cada equipo pasa por una prueba de carga real: broca de concreto en taladros, desbaste continuo en amoladoras, corte de listones en sierras de banco, compresión sostenida en compresores. El vatímetro nos muestra el consumo y detecta sobrecalentamiento antes de que lo sufra el cliente en obra.
Calibración de revoluciones y ajuste de partes móviles
Una ingletadora descalibrada arruina cualquier corte a 45 grados, y un portabrocas con juego come brocas. Revisamos revoluciones, ajustamos guías, topes y ejes, y verificamos que las partes móviles trabajen sin vibración extraña. Es trabajo silencioso que no se ve en la foto del anuncio, pero se siente al primer corte.
Ficha técnica honesta con el desgaste real
Cuando el equipo aprueba las etapas anteriores, redactamos la ficha técnica: estado real del inducido, carbones y rodamientos, accesorios incluidos, observaciones de uso y garantía de funcionamiento por escrito. Sin adornos ni letra chica. Si una máquina tiene una marca de uso en la carcasa, aparece descrita, no escondida.
Mismo criterio para cada tipo de máquina
La secuencia aplica igual a taladros de percusión, amoladoras angulares, sierras circulares, ingletadoras, compresores y taladros de banco. Lo que cambia es el tiempo: un compresor exige más horas de prueba de estanqueidad y una ingletadora más ajuste de escuadra. El criterio técnico no se negocia por rapidez.