La confiabilidad de un equipo reacondicionado no se sostiene en una promesa: se mide en el inducido sin chispas excesivas, carbones nuevos, rodamientos sin juego, cableado íntegro y una prueba de carga real antes de la entrega. En esta página explicamos qué revisamos, qué declaramos por escrito y qué depende del uso que le des en tu taller.
Antes de comprar un equipo reacondicionado conviene entender qué se revisó, qué se declara por escrito y qué depende del uso que le des. Estas son las dudas que más nos llegan por WhatsApp desde talleres de Lima y provincias.
Cada equipo pasa por desarme de carcasa, inspección del inducido, cambio de carbones gastados, revisión de rodamientos, cableado e interruptor. Después hacemos una prueba de carga real según el tipo de máquina: broca de concreto en taladros de percusión, desbaste continuo en amoladoras angulares, corte en listones de pino en sierras circulares. Si algo no pasa la prueba, no sale al catálogo.
Dice el desgaste real. Indicamos el estado del inducido, si los carbones son nuevos, si hay juego en el eje o en el portabrocas, qué accesorios van incluidos y qué piezas muestran uso visible. Preferimos que el comprador decida con información incómoda antes que sorprenderse después. La ficha se entrega junto con la garantía escrita de funcionamiento.
No, y no lo vamos a decir. Una máquina reacondicionada tiene desgaste declarado y su rendimiento depende del trabajo al que la sometas. Para uso intensivo continuo en obra civil o metalmecánica pesada conviene mantenimiento periódico y revisión de carbones cada cierto tiempo. Para talleres de carpintería, instalaciones y trabajos por jornadas, una unidad bien calibrada cubre el día sin problema.
Depende de la tarea. Taladro de percusión para concreto y mampostería; amoladora angular para corte y desbaste de metal; sierra circular para madera y tableros; ingletadora para cortes de precisión en listones; compresor para pintura y herramientas neumáticas; taladro de banco para perforaciones repetitivas en metal. Si nos cuentas qué vas a hacer y con qué frecuencia, te orientamos por WhatsApp sin venderte más de lo que necesitas.
Sí. La prueba de carga detecta fallas de arranque y sobrecalentamiento bajo esfuerzo, que son los problemas más comunes en equipos usados. La calibración ajusta portabrocas, guías paralelas, escuadra del tope y sistemas de ventilación. El resultado se nota en cortes más limpios, menos vibración y menos paradas por recalentamiento en plena jornada.
Cubrimos la garantía escrita de funcionamiento que acompaña a cada máquina. Si el problema entra en lo cubierto, lo atendemos en taller. Si es desgaste por uso intensivo o manipulación inadecuada, te explicamos qué pieza cambió y cómo repararla. Puedes escribirnos a info@useddctools.com o llamar al 1352740 para coordinar la revisión.
Si tu duda no está aquí, revisa nuestra política de atención o escríbenos directamente para coordinar una cotización según el trabajo que tengas en mente.